Esas últimas palabras lo cambiaron todo. Nunca se me había ocurrido la idea de ir a un viaje con Facundo, o por al menos no por ahora. Me refiero a que todos saben lo que pasa cuando los novios se van de viaje de estudio, y simplemente yo no estaba preparada.
-¿Quién va a ir de shopping y se va a comprar todo lo que encuentre?-gritó Carli
-NOSOTRAS-gritaron mis amigas al unísono, yo ni me di cuenta, mi cabeza estaba completamente en otro lado.
-¡Cállense cotorras! Van a lograr que todos se queden sin viaje-dijo la viej digo profesora.
El silencio reino en el curso, lo que demostraba que había una gran expectativa por este viaje, para todos, menos para mi.
Después de unos cuantos números y problemas toco el timbre, indicando el tan deseado recreo. Corrí hacia Pau, quien es mi amiga mas confidente y a la cual le cuento todo.
-Pauuu, tengo que hablar con vos
-Obvio gordi, decime, pero mira que en cualquier momento viene el estúpido de tu novio a reclamarte, acordate que el primer recreo es con él, el segundo y el tercero con nosotras.
-Pero seguro se olvid…-unos musculosos brazos rodeando mi cintura interrumpieron mi frase.
-Te lo dije, siempre tiene que estar ahí en el medio interrumpiendo todo.
-Me parece que la que esta en el medio es otra-dijo Facundo, haciendo notar que efectivamente no se llevaban bien.
-Bueno basta de discutir, después habalmos Pau- le dije, para evitar que siguiera el conflicto.
-Dale Sofi, nos vemos en Física-Pau le dedicó una mirada fulminante a Facu y bajó por las escaleras.
-Aleluya. Volviendo a lo nuestro, ¿te enteraste la buena noticia?
-Nono. ¿De qué hablás?-dije, intentando parecer desconcertada.
-Del viaje tonti, ¡y después soy yo el que anda volando en las clases!
-Ahh, el viaje, si. Esta buena la idea, Buenos Aires es muy diferente a San Martín.-intenté evadir el tema lo mejor que pude, pero como siempre, él ganó.
-Amor parece que no te hubieras percatado del hecho de vamos juntos. ¿No te gusta la idea de ir conmigo?-dijo, haciendo una expresión tan tierna que simplemente no puede resistir.
Todo el planteo que pensaba hacer se esfumó. Definitivamente tengo que cambiar eso, no puedo ser tan débil.
-Pero, ¿¡cómo no me va a gustar!? Es la mejor parte del viaje.-le dije, sonrojándome un poco, a lo que sabía que no se resistiría.
-Sos hermosa cuando te sonrojas, ¿sabías?-había logrado mi objetivo, punto para mí.
-Emm, si, me lo dicen muy seguido.
-¿Ahh si? ¿Quiénes?
-De todos lados, vos no sos el único que tiene admiradoras en esta relación Fac, pensé que sabías eso-dije, haciéndome la interesante. Cada vez que lograba despertar sus celos se volvía el doble de cariñoso, y para aguantar las dos horas de física que iba a tener durante la mañana, necesitaba bastante cariño.
-Pero hay algo que esos admiradores no tienen y yo sí
-¿Qué?
-¡Esto!-dijo, levantándome por los aires, llevándome como si fuera una pluma, volando por todo el pasillo
-¡Facundoooooo, me vas a matar! ¡Bajame!
-No si antes no admitís que de todos, el mejor soy yo.
-Ja, segui soñando Facundín.-dicho esto empezó a dar vueltas y a girar sobre si mismo conmigo en sus brazos.
-Bueeeeeeno bueno, lo admito.
-¿Qué admitís?
-Ay Facundo ya lo sabés, dejame algo de orgullo.
-Mmm, no. Quiero escuchártelo decir.
-Esta bien, vos ganás. -como siempre- Sos el mejor.
Me dejó sobre el suelo, y cuando lo mire a lo ojos estampó sus labios pasionalmente contra los mios, dejándome sin respiración. No era solo un beso tierno, como los que solía darme, este también transmitía deseo. Sus manos comenzaron a bajar por mi cintura, jugando por mi cuerpo. Se estaba pasando de la raya, recordemos que nos encontrábamos nada más y nada menos que en el coelgio.
La campana comenzó a sonar y, en cierto modo, fue un alivio.
-Será un viaje muy especial, te lo prometo.
Definitivamente, él no lo había olvidado.
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